13 julio 2010

Estudio relaciona muertes con antenas de telefonía móvil

(Fuente: R. Soros, UFMG, MRE Eng., People Daily; imagen: UFMG)

El boletín 1690 del pasado mes de abril de la Universidad Federal de Minas Gerais (la tercera provincia más grande de Brasil, al sudeste del país, cuya capital es Belo Horizonte y con una superficie superior a la de Francia), publicaba en portada un estudio que asociaba directamente las antenas de telefonía movil con la incidencia del cáncer.

El estudio ha sido una tesis doctoral de la ingeniera Adilza Condessa Dode, titulada "Mortalidade por Neoplasias e a Telefonia Celular no Município de Belo Horizonte - Minas Gerais", bajo la supervisión de las catedráticas Mônica Maria Diniz Leão y Waleska Teixeira Caiaffa. La defensa de la tesis doctoral tuvo lugar el pasado 26 de marzo de 2010.

Según el estudio, tras localizar en un mapa las cerca de 300 antenas de telefonía movil existentes en la ciudad, la investigadora descubrió que más del 80% de las personas que ha muerto por algún tipo de cáncer en Belo Horizonte vivía a menos de 500 metros de distancia de las 300 antenas de telefonía movil identificadas en la ciudad.

Según la investigadora, entre 1996 y 2006 murieron en Belo Horizonte un total de 4.924 personas, víctimas de algún tipo de cáncer que pueden ser provocados por las radiaciones electromagnéticas (CEM), como pueden ser tumores de próstata, de mama, de pulmón, renales y hepáticos.

En relación a los niveles de exposición a los CEM que soporta la población, Dode aseguró que "esos niveles son muy altos y peligrosos para la salud humana. Cuanto más próximo se viva de una antena, mayor es la radiación del campo electromagnético soportada".

La constante exposición de los usuarios a la radiación electromagnética transmitida por el movil y su antena no es tan segura como indican otras investigaciones. La ingeniera Dode afirma que las antenas de los propios móviles también son peligrosas. "La radiación emitida por el móvil es continua y agravada por la posición de sus antenas, que están dirigidas hacia el cerebro del usuario", afirmó.

La investigadora aseguró que la legislación que establece límites de exposición a la radiación electromagnética no obedece a criterios de salud sino a intereses industriales, económicos y tecnológicos.

Mientras la legislación no garantice la salud de la población, la ingeniera sugirió que los usuarios apenas utilicen los móviles para llamadas de emergencia y que le den más preferencia a los mensajes de texto SMS que a las llamadas.

Igualmente recomendó el uso del movil con sistemas manos libres, con el fin de mantener el movil alejado del cuerpo, y que se prohíba el uso de móviles por parte de los niños y en zonas sensibles como escuelas y hospitales.

Los resultados de la investigación de Dode confirman los resultados de estudios epidemiológicos previos: el de Naila, realizado en Alemania en el año 2004 (Eger, H et al.: Einfluss der räumlinchen Nähe von Mobilfunksendeanlagen auf die Krebsinzidenz. Umwelt Medizin Gesellschaft, n.º 17, p 326-332, 4/2004), que establecía un incremento del cáncer de 3,29 veces más en un radio de 400 metros alrededor de antenas de telefonía móvil y el estudio israelí Wolf&Wolf (Ronni Wolf & Danny Wolf, 2004, Increased Incidence of Cancer near a Cell-Phone Transmitter Station. International Journal of Cancer Prevention. Volume 1, number 2, April 2004), que señalaba una cifra de 4,15 veces mayor el crecimiento de cáncer en radios de 350 metros alrededor de una estación de telefonía móvil.


2 comentarios:

yagi dijo...

Yo soy radioaficionado y siempre uno está entre radiaciones, nunca me imaginé que la radiofrecuencia se convirtiera en un problema tan serio

Luis dijo...

Vaya falsedad, si vives en una ciudad con 300 antenas, es dificil no estar a menos de 500m.